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Bitácora del 14/07 por Javier Mercado

Escrito por: Carla en MyBlog

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Carla
Por Javier Mercado.

Blanco y Negro
 
Dicen que vinimos a empaparnos de la realidad española, y que tendremos una imagen de su vida política, social y económica. Lástima que nadie se detuvo a explicarnos qué se entiende por realidad.  Comprendo. Los banqueros tienen que hacer sus negocios, los catedráticos que exponer sus posturas, los políticos sus propuestas. ¿Pero esa es una realidad? ¿O es más bien un entramado infinito de discursos que se enlazan con otros discursos y debaten y confrontan y se desangran? Digo, ¿qué es la realidad? Cuando me doy un martillazo en el dedo y me duele es la realidad. La realidad, en un sentido básico, es mucho más corpórea, física, inmediata que aquello que estamos viendo todos estos días. Digo, me parece, sospecho –ustedes pueden no estar de acuerdo- que estamos frente a una realidad a medias.
Ayer visitamos la Real Academia Española y el contiguo Museo del Prado. Durante el día, la luz brillaba y hacía calor. Por las callecitas los turistas iban desesperados –tan desesperados como nosotros- por verlo todo, por abarcarlo todo; desesperados por el ritmo frenético que exige “conocer una ciudad” o, como preferimos los argentinos, “hacer una ciudad” (como si no estuviese hecha antes de que nosotros la recorramos). Pero nadie, nadie, reparó en el mismo lugar doce horas después.
Pasé caminando por esas mismas calles tan turísticas sobre las tres de la madrugada de anoche. La realidad, créanme, era otra. Una mujer africana ofrecía su cuerpo por poco más que una miseria; sobre un banco, un hombre de barba encanecida dormía acurrucado como un gatito en invierno; más allá alguien borracho se apoyaba contra el tronco de un árbol para poder orinar… Esas, mis amigos, son las realidades que jamás entrarán en ninguna guía turística, ni en ninguna inmersión, ni en ningún mapa. Esas son las realidades desoladas de la condición humana llevada hasta el extremo de sus posibilidades.
¡Ay cómo me gusta caminar por las noches sobre calles y ciudades! ¡Cómo me gusta que la noche se me marque la frente como una zarpa felina! Será que yo me siento parte de ellos, de los que ya no pueden más y se han abandonado a su suerte, de los que no encuentran en este lugar -ni en ningún lugar- su cama caliente, ni su sopa tibia, ni sus manzanas. Me gusta la cachetada de la injuria. Me gusta sentarme y sentirme junto a las almas vagabundas de las plazas… Y quizás estas personas sean las más importantes.
Ya sé, no estoy diciendo nada sobre lo que hicimos ni lo que visitamos. Pero por una vez vale la pena preguntarse para qué. ¿Para qué taquigrafiar prolijamente todo lo que hicimos hoy? Quizás para que se pierda en las miles de palabras vacías que atestan Internet. Prefiero utilizar estas breves líneas para recordarles que en esta ciudad –como en todas las ciudades-  hay gente que carga con todo nuestro dolor sobre sus espaldas cada noche. Y ellos sí que son reales, y ellos sí que se merecen mi respeto, y con ellos sí que me gusta hablar debajo de un árbol hasta que despunte el alba.
Bueno, acá paro. El resto se lo inventan ustedes, o salen a caminar esta noche, o se quedan sin verlo si no les gusta. Se me terminaron las ganas de escribir. Me voy. Chau.


4to día de JLI IX. Taller de Liderazgo en ESADE

Escrito por: Carla en MyBlog

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Carla

En el 4to día de la agenda de JLI IX tuvimos la gran oportunidad de asistir a la prestigiosa escuela de negocios ESADE. A lo largo del día desarrollamos un taller de liderazgo bajo la brillante conducción de los profesores Raimon Ribera y Angel Castiñeira Fernandez. Los objetivos eran promover una visión centrada en la importancia del compromiso con un proyecto, para así dar paso al liderazgo y acentuar una doble y diferenciada dimensión de nuestro compromiso: la de la convertirnos en referentes y/o líderes, basados en el ejemplo moral.

Para cumplir con estos objetivos iniciamos la mañana haciendo la transformación del Me al We, entendiendo la importancia de la integración, de compartir valores, de que se requiere la voluntad de unirse y, externamente se requiere, de reconocimiento. Se resaltó el choque entre la tradición (o herencia) y la innovación (o futuro); que esto debe ser un proceso armonioso de 3 pasos: lo que se recibe, lo que se lleva y lo q se pasa de relevo, intentando superar los conflictos intergeneracionales. 

Seguido se explicó la diferencia entre "apagar fuegos", refiriéndose a lo urgente, y a "construir catedrales", como anticiparse con visión y con un proyecto, siendo activistas. Nosotros mismos podemos decidir: quiénes somos y seremos, cómo actuar y cómo no actuar. Una característica de toda la actividad fue el feedback y la participación continua de todos los participantes.